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22 de Agosto
 

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Proverbios 22

 

Job 4

Primera respuesta de Elifaz a Job
1Entonces Elifaz el temanita respondió a Job:
2«¿Podrías ser paciente y permitirme que te diga unas palabras?
Pues, ¿quién podría quedarse callado?
3»Antes alentabas a mucha gente
y fortalecías a los débiles.
4Tus palabras daban apoyo a los que caían;
animabas a los de rodillas temblorosas.
5Sin embargo, ahora que las desgracias te acosan, te desanimas;
te llenas de miedo cuando te afectan a ti.
6¿No te da confianza tu reverencia a Dios?
¿No te da esperanza tu vida de integridad?
7»¡Detente a pensar! ¿Mueren los inocentes?
¿Cuándo han sido destruidos los justos?
8La experiencia me dice que los que siembran problemas
y cultivan el mal, eso cosecharán.
9Un soplo de Dios los destruye
y se desvanecen con una ráfaga de su enojo.
10Ruge el león y gruñen los gatos monteses,
pero a los leones fuertes se les romperán los dientes.
11El feroz león morirá de hambre por falta de presa,
y los cachorros de la leona serán dispersados.
12»En secreto recibí esta verdad,
como si me la hubieran susurrado al oído.
13Me llegó en una inquietante visión durante la noche,
cuando la gente duerme profundamente.
14El miedo se apoderó de mí,
y mis huesos temblaron.
15Un espíritu pasó frente a mi cara,
y se me pusieron los pelos de punta.
16El espíritu se detuvo, pero no pude ver su forma;
había una silueta delante de mis ojos.
En el silencio, oí una voz que dijo:
17“¿Puede un mortal ser inocente ante Dios?
¿Puede alguien ser puro ante el Creador?”.
18»Si Dios no confía en sus propios ángeles
y acusa a sus mensajeros de necedad,
19¡cuánto menos confiará en los seres humanos hechos de barro!
Están hechos de polvo, son aplastados tan fácilmente como una polilla.
20Están vivos en la mañana pero muertos por la tarde
y desaparecen para siempre sin dejar rastro.
21Se les arrancan las cuerdas, se derrumba la carpa
y mueren en ignorancia.

 

Job 5

Continúa la respuesta de Elifaz
1»Por más que grites por ayuda, ¿quién te responderá?
¿Cuál de los ángeles te ayudará?
2Te aseguro que el resentimiento destruye al necio,
y los celos matan al ingenuo.
3He visto a los necios triunfar momentáneamente en la vida,
pero después llega la calamidad repentina.
4Sus hijos quedan abandonados y lejos de toda ayuda;
los oprimen en el tribunal y no hay quien los defienda.
5Su cosecha la devoran los hambrientos,
aun cuando esté rodeada de zarzas;
los sedientos suspiran por su riqueza.
6El mal no germina del suelo
ni la aflicción brota de la tierra,
7pero la gente nace para tener problemas
tan cierto como que las chispas vuelan del fuego.
8»Si yo estuviera en tu lugar, me acercaría a Dios
y le presentaría mi caso.
9Él hace grandezas, demasiado maravillosas para comprenderlas,
y realiza milagros incontables.
10Él envía lluvia a la tierra
y agua a los campos.
11Él hace prosperar a los pobres
y protege a los que sufren.
12Él frustra los planes de los que traman
para que el trabajo de sus manos no prospere.
13Él atrapa a los sabios en su propia astucia
y desbarata sus ingeniosas maquinaciones.
14Encuentran oscuridad en pleno día
y andan a tientas al mediodía, como si fuera de noche.
15Él rescata a los pobres de las palabras hirientes de los fuertes
y los rescata de las garras de los poderosos;
16por fin los pobres tienen esperanza
y las fauces de los malvados son cerradas.
17»¡Pero considera la alegría de aquellos a quienes Dios corrige!
Cuando peques, no menosprecies la disciplina del Todopoderoso.
18Pues aunque él hiere, también venda las heridas;
él golpea, pero sus manos también sanan.
19Te rescatará de seis desastres;
aun en el séptimo, te guardará del mal.
20Te salvará de la muerte en tiempo de hambre
y del poder de la espada en tiempo de guerra.
21Estarás seguro ante la calumnia
y no tendrás miedo cuando llegue la destrucción.
22Te reirás de la destrucción y del hambre,
y no tendrás terror de los animales salvajes.
23Estarás en paz con las piedras del campo
y los animales salvajes estarán en paz contigo.
24Sabrás que tu hogar está seguro;
cuando revises tus posesiones, no te faltará nada.
25Tendrás muchos hijos;
¡tus descendientes serán tan abundantes como la hierba!
26Llegarás a la tumba de edad avanzada,
¡como una gavilla de grano cosechada a su debido tiempo!
27»Hemos estudiado la vida y resulta que todo esto es verdad;
escucha mi consejo y aplícalo a ti mismo».

 

Job 6

Segundo discurso de Job: respuesta a Elifaz
1Entonces Job habló de nuevo:
2«Si se pudiera pesar mi sufrimiento
y poner mis problemas en la balanza,
3pesarían más que toda la arena del mar.
Por eso hablé impulsivamente.
4Pues el Todopoderoso me ha derribado con sus flechas;
y el veneno de ellas infecta mi espíritu.
Los terrores de Dios están alineados contra mí.
5¿Acaso no tengo derecho a quejarme?
¿No rebuznan los burros salvajes cuando no encuentran hierba
y mugen los bueyes cuando no tienen qué comer?
6¿No se queja la gente cuando a la comida le falta sal?
¿Hay alguien que desee comer la insípida clara del huevo?
7Cuando la miro, mi apetito desaparece;
¡solo pensar en comerla me da asco!
8»¡Ah, que se otorgara mi petición!
¡Que Dios me concediera mi deseo!
9Quisiera que él me aplastara,
quisiera que extendiera su mano y me matara.
10Al menos puedo consolarme con esto:
a pesar del dolor,
no he negado las palabras del Santísimo;
11pero no tengo fuerzas para seguir,
no tengo nada por lo cual vivir.
12¿Tengo yo la fuerza de una roca?
¿Está mi cuerpo hecho de bronce?
13No, estoy desamparado por completo,
sin ninguna oportunidad de salir adelante.
14»Uno debería ser compasivo con un amigo abatido,
pero tú me acusas sin ningún temor del Todopoderoso.
15Hermanos míos, han demostrado ser tan poco confiables como un arroyo de temporada
que desborda su cauce en la primavera,
16cuando crece por el hielo y por la nieve derretida;
17pero en la estación cálida, el agua desaparece
y el arroyo se desvanece en el calor.
18Las caravanas se desvían de su ruta para refrescarse,
pero no hay nada para beber y por eso mueren.
19Las caravanas de Temán van en busca de esta agua;
los viajeros de Saba esperan encontrarla.
20Confían que esté pero se decepcionan;
cuando llegan, sus esperanzas se desvanecen.
21Tampoco ustedes han sido de ayuda,
han visto mi calamidad y les da miedo.
22Pero ¿por qué? ¿Alguna vez les he pedido que me regalen algo?
¿Les he suplicado que me den algo suyo?
23¿Les he pedido que me rescaten de mis enemigos
o que me salven de personas despiadadas?
24Enséñenme, y me quedaré callado;
muéstrenme en qué me equivoqué.
25Las palabras sinceras pueden causar dolor,
pero ¿de qué sirven sus críticas?
26¿Creen que sus palabras son convincentes
cuando ignoran mi grito de desesperación?
27Ustedes hasta serían capaces de enviar a un huérfano a la esclavitud
o de vender a un amigo.
28¡Mírenme!
¿Les mentiría en su propia cara?
29Dejen de suponer que soy culpable,
porque no he hecho nada malo.
30¿Piensan que estoy mintiendo?
¿Acaso no conozco la diferencia entre el bien y el mal?

 

Job 7

1»¿No es toda la vida humana una lucha?
Nuestra vida es como la de un jornalero,
2como la de un trabajador que anhela estar bajo la sombra,
como la de un sirviente que espera cobrar su sueldo.
3A mí también me ha tocado vivir meses en vano,
largas y pesadas noches de miseria.
4Tumbado en la cama, pienso: “¿Cuándo llegará la mañana?”;
pero la noche se alarga y doy vueltas hasta el amanecer.
5Mi cuerpo está cubierto de gusanos y de costras;
se me abre la piel y supura pus.
Job clama a Dios
6»Mis días pasan más rápido que la lanzadera de un telar
y terminan sin esperanza.
7Oh, Dios, recuerda que mi vida es apenas un suspiro,
y nunca más volveré a ser feliz.
8Ahora me ves, pero no será por mucho tiempo;
me buscarás, pero ya me habré ido.
9Así como las nubes se disipan y se desvanecen,
los que mueren ya no volverán.
10Se han ido de su hogar para siempre
y jamás volverán a verlos.
11»No puedo evitar hablar;
debo expresar mi angustia.
Mi alma llena de amargura debe quejarse.
12¿Soy yo un monstruo marino o un dragón
para que me pongas bajo custodia?
13Pienso: “Mi cama me dará consuelo,
y el sueño aliviará mi sufrimiento”;
14pero entonces me destrozas con sueños
y me aterras con visiones.
15Preferiría ser estrangulado;
mejor morir que sufrir así.
16Odio mi vida y no quiero seguir viviendo.
Oh, déjame en paz durante los pocos días que me quedan.
17»¿Qué son los seres humanos para que nos des tanta importancia,
para que pienses tanto en nosotros?
18Pues nos examinas cada mañana
y nos pruebas a cada momento.
19¿Por qué no me dejas en paz?,
¡al menos el tiempo suficiente para poder tragar!
20Si he pecado, ¿qué te he hecho,
oh, vigilante de toda la humanidad?
¿Por qué me haces tu blanco?
¿Acaso te soy una carga?
21¿Por qué mejor no perdonas mi pecado
y me quitas la culpa?
Pues pronto me acostaré en el polvo y allí moriré.
Cuando me busques, me habré ido».

 

.IR ARRIBA

1 Corintios 14:18-40

18Yo le agradezco a Dios que hablo en lenguas más que cualquiera de ustedes; 19pero en una reunión de la iglesia, para ayudar a otros preferiría hablar cinco palabras comprensibles que diez mil palabras en un idioma desconocido.
20Amados hermanos, no sean infantiles en su comprensión de estas cosas. Sean inocentes como bebés en cuanto a la maldad pero maduros en la comprensión de asuntos como estos. 21En las Escrituras está escrito:
«Hablaré a mi propio pueblo
en idiomas extraños
y mediante labios de extranjeros.
Pero aun así, no me escucharán»,
dice el Señor.
22Así que, como ven, el hablar en lenguas es una señal no para los creyentes sino para los incrédulos. La profecía, sin embargo, es para el beneficio de los creyentes, no de los incrédulos. 23Aun así, si los incrédulos o la gente que no entiende esas cosas entran en la reunión de la iglesia y oyen a todos hablando en un idioma desconocido, pensarán que ustedes están locos; 24pero si todos ustedes están profetizando, y los incrédulos o la gente que no entiende esas cosas entran en la reunión, serán convencidos de pecado y juzgados por lo que ustedes dicen. 25Al escuchar, sus pensamientos secretos quedarán al descubierto y caerán de rodillas y adorarán a Dios declarando: «En verdad, Dios está aquí entre ustedes».
Un llamado a adorar con orden
26Ahora bien, mis hermanos, hagamos un resumen. Cuando se reúnan, uno de ustedes cantará, otro enseñará, otro contará alguna revelación especial que Dios le haya dado, otro hablará en lenguas y otro interpretará lo que se dice; pero cada cosa que se haga debe fortalecer a cada uno de ustedes.
27No más de dos o tres deberían hablar en lenguas. Deben hablar uno a la vez y que alguien interprete lo que ellos digan. 28Pero, si no hay nadie presente que pueda interpretar, ellos deberán guardar silencio en la reunión de la iglesia y hablar en lenguas a Dios en forma privada.
29Que dos o tres personas profeticen y que los demás evalúen lo que se dice. 30Pero, si alguien está profetizando y otra persona recibe una revelación del Señor, el que está hablando debe callarse. 31De esa manera, todos los que profeticen tendrán su turno para hablar, uno después de otro, para que todos aprendan y sean alentados. 32Recuerden que la gente que profetiza está en control de su espíritu y puede turnarse con otros. 33Pues Dios no es Dios de desorden sino de paz, como en todas las reuniones del pueblo santo de Dios.
34Las mujeres deben guardar silencio durante las reuniones de la iglesia. No es apropiado que hablen. Deben ser sumisas, tal como dice la ley. 35Si tienen preguntas, que le pregunten a su marido en casa, porque no es apropiado que las mujeres hablen en las reuniones de la iglesia.
36¿O acaso piensan, corintios, que la palabra de Dios se originó con ustedes? ¿Son ustedes los únicos a quienes fue entregada? 37Si alguien afirma ser profeta o piensa que es espiritual, debería reconocer que lo que digo es un mandato del Señor mismo; 38pero si no lo reconoce, él tampoco será reconocido.
39Por lo tanto, mis amados hermanos, con todo corazón deseen profetizar y no prohíban que se hable en lenguas; 40pero asegúrense de que todo se haga de forma apropiada y con orden.

 

 

IR ARRIBA

Salmos 37:1-11

Salmo de David.

No te inquietes a causa de los malvados
    ni tengas envidia de los que hacen lo malo.
Pues como la hierba, pronto se desvanecen;
    como las flores de primavera, pronto se marchitan.

Confía en el Señor y haz el bien;
    entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.
Deléitate en el Señor,
    y él te concederá los deseos de tu corazón.

Entrega al Señor todo lo que haces;
    confía en él, y él te ayudará.
Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer,
    y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía.

Quédate quieto en la presencia del Señor,
    y espera con paciencia a que él actúe.
No te inquietes por la gente mala que prospera,
    ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.

¡Ya no sigas enojado!
    ¡Deja a un lado tu ira!
No pierdas los estribos,
    que eso únicamente causa daño.
Pues los perversos serán destruidos,
    pero los que confían en el Señor poseerán la tierra.

10 Pronto los perversos desaparecerán;
    por más que los busques, no los encontrarás.
11 Los humildes poseerán la tierra
    y vivirán en paz y prosperidad.

 

 

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