|
¡Es muy importante recordar que Dios no necesita lo que podamos
darle! Tenemos que llegar a ver hasta el último centavo que poseemos
como ya perteneciendo a Dios y a nosotros mismos como meros
administradores. Nunca pensemos que el Todopoderoso tiene necesidad
de nuestras posesiones como si Él no tuviera otros recursos de donde
extraer. ¡Dios puede crear lo que necesita! Él es dueño de los
millares de animales en las colinas, y nuestras ofrendas ni lo
enriquecen ni lo empobrecen.
Sin embargo, hay una manera especial en que Dios nos necesita. Él ha
optado por utilizar los recursos de su pueblo para abastecer las
necesidades de los demás. La ofrenda que Pablo recibió para los
santos pobres en Jerusalén no fue solo un gesto simbólico, sino algo
necesario para su supervivencia.
Tenemos el privilegio increíble como divinos vasos humanos de suplir
las necesidades de su pueblo. Nuestras ofrendas y primicias no son
necesarias para Dios, pero Dios las necesita. Él usará nuestras
siembras para convencer a los demás de nuestro amor por ellos y por
Él.
No importa lo mucho o lo poco que tengamos, Dios es dueño de todo
nuestro dinero. Utilicémoslo para dar gloria a su nombre, ¡mientras
tengamos oportunidad!
248 días pasaron! Quedan 117.
|