|
¡Qué fácil es durante una prueba mirar solo el espejo retrovisor!
Job no podía dejar de recordar los tiempos de paz y prosperidad
total cuando todo estaba bien y sentía la continua presencia de
Dios.
Tal reflexión hacia atrás es destructiva sin embargo, ya que trae un
profundo sentimiento de pesar y remordimiento en lugar de esperanza
para el futuro. Los hijos de Coré escribieron: "Se me destroza el
corazón al recordar cómo solían ser las cosas: yo caminaba entre la
multitud de adoradores, encabezaba una gran procesión hacia la casa
de Dios, cantando de alegría y dando gracias en medio del sonido de
una gran celebración." (Salmo 42:4). El efecto de esa mirada hacia
atrás es la depresión. "¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan
triste mi corazón?" (v. 5).
Pablo aprendió a no mirar al pasado, sino a considerar el futuro
como una larga procesión triunfal en Cristo (2 Corintios 2:14). No
se puede revivir el pasado, sólo se puede caminar con Jesús en el
futuro. Poné tu pasado bajo Su sangre. Tomá su mano hoy y dejá que
esa relación desprenda el aroma de Cristo a un mundo expectante y
observador.
239 días pasaron! Quedan 126.
|