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Nehemías encontró un enemigo en Sanbalat. Tan pronto como Sanbalat
se enteró de las intenciones de Nehemías para reconstruir Jerusalén,
él y sus compinches burlaron y ridiculizaron a Nehemías (Nehemías
4:1-3).
Cada vez que comiences algo en obediencia a la Palabra de Dios, el
diablo estará allí para decirte qué insensato sos al considerar
siquiera esa idea. Él señala a los que han intentado lo mismo, y
fracasaron. Él cuestiona tus motivos, acusándote de solo buscar
reconocimiento. El diablo se ríe de vos con la esperanza de que
nunca empieces, porque sabe que cuando estés resuelto a terminar,
"El Dios del cielo nos ayudará a tener éxito" (Nehemías 2:20).
Para Nehemías, cuando la batalla hubo terminado y el muro
reconstruido, él pudo decir como David: "¡Alaben al Señor, porque me
ha mostrado las maravillas de su amor inagotable; me mantuvo a salvo
cuando atacaban mi ciudad." (Salmo 31:21).
En lo que estés haciendo para el Señor, "... ¡sean fuertes y
valientes, ustedes los que ponen su esperanza en el Señor!" (Salmo
31:24). Dejá que el enemigo te ridiculice, desprecie, y se burle,
pero Dios reirá al final!
222 días pasaron! Quedan 143.
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