Compartir

12 de Julio
 

<

 

>

ROMANOS 1:1-17
Proverbios 12

 

1 Crónicas 12:19-40

19Algunos hombres de Manasés desertaron del ejército israelita y se unieron a David cuando él salió con los filisteos a luchar contra Saúl; pero resultó que los gobernantes filisteos no permitieron que David y sus hombres los acompañaran. Después de mucha discusión los hicieron volver porque dijeron: «Nos costará la cabeza si David cambia su lealtad, se une a Saúl y se vuelve contra nosotros».
20La siguiente es una lista que corresponde a los hombres de Manasés que se unieron a David cuando volvía a Siclag: Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai. Cada uno de ellos comandaba mil hombres de la tribu de Manasés. 21Ayudaron a David a perseguir las bandas de saqueadores, porque eran guerreros valientes y capaces que llegaron a ser comandantes de su ejército.22Día tras día más hombres se unían a David hasta que llegó a tener un gran ejército, como el ejército de Dios.
23Estos son los números de los guerreros armados que se unieron a David en Hebrón. Todos deseaban que David fuera el rey en lugar de Saúl, tal como lo había prometido el Señor.
24De la tribu de Judá había 6800 guerreros armados de escudos y lanzas.
25De la tribu de Simeón había 7100 guerreros valientes.
26De la tribu de Leví había 4600 guerreros. 27Entre ellos estaba Joiada, jefe de la familia de Aarón, quien tenía 3700 hombres a su mando. 28Entre ellos también estaba Sadoc, un valiente guerrero joven, con 22 miembros de su familia, todos oficiales.
29De la tribu de Benjamín, parientes de Saúl, había 3000 guerreros. La mayoría de los hombres de Benjamín se había mantenido leal a Saúl hasta ese momento.
30De la tribu de Efraín había 20.800 guerreros valientes, cada uno muy respetado en su propio clan.
31De la media tribu de Manasés al occidente del Jordán, 18.000 hombres fueron designados por nombre para ayudar a que David llegara a ser rey.
32De la tribu de Isacar había 200 jefes junto con sus parientes. Todos estos hombres entendían las señales de los tiempos y sabían cuál era el mejor camino para Israel.
33De la tribu de Zabulón había 50.000 hábiles guerreros. Estaban bien armados y preparados para la batalla y eran completamente leales a David.
34De la tribu de Neftalí había 1000 oficiales y 37.000 guerreros armados de escudos y lanzas.
35De la tribu de Dan había 28.600 guerreros, todos preparados para la batalla.
36De la tribu de Aser había 40.000 guerreros entrenados, todos preparados para la batalla.
37Del lado oriental del río Jordán —donde vivían las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés— había 120.000 soldados armados de toda clase de armamento.
38Todos estos hombres llegaron a Hebrón en orden de batalla, con el único propósito de hacer rey a David sobre todo Israel. En realidad, todos en Israel estaban de acuerdo en que David debía ser su rey.39Festejaron y bebieron con David durante tres días, porque sus parientes habían hecho preparativos para su llegada. 40Además, gente de lugares tan lejanos como Isacar, Zabulón y Neftalí trajo alimentos en burros, camellos, mulas y bueyes. Llevaron a la celebración cantidades enormes de harina, pasteles de higos, racimos de pasas, vino, aceite de oliva, ganado, ovejas y cabras. Hubo gran alegría por toda la tierra de Israel.

 

1 Crónicas 13

David intenta trasladar el arca
1David consultó con todos sus oficiales, entre ellos los generales y capitanes de su ejército.2Luego se dirigió a toda la asamblea de Israel con las siguientes palabras: «Si ustedes lo aprueban y si es la voluntad del Señor nuestro Dios, enviemos un mensaje a todos los israelitas por toda esta tierra, incluidos los sacerdotes y los levitas en sus ciudades y pastizales, a que se unan a nosotros. 3Es hora de traer de regreso el arca de nuestro Dios, porque la descuidamos durante el reinado de Saúl».
4Toda la asamblea estuvo de acuerdo, porque el pueblo comprendía que esto era lo correcto. 5De manera que David convocó a todo Israel, desde el arroyo de Sihor en Egipto al sur hasta la ciudad de Lebo-hamat al norte, para que participara en el traslado del arca de Dios de Quiriat-jearim. 6Luego David y todo Israel fueron a Baala de Judá (también llamada Quiriat-jearim) para traer de regreso el arca de Dios, que lleva el nombre del Señor, quien está entronizado entre los querubines. 7Pusieron el arca de Dios en una carreta nueva y la retiraron de la casa de Abinadab. Uza y Ahío guiaban la carreta. 8David y todo Israel celebraban ante Dios con todas sus fuerzas, entonando canciones y tocando todo tipo de instrumentos musicales: liras, arpas, panderetas, címbalos y trompetas.
9Cuando llegaron al campo de trillar de Nacón, los bueyes tropezaron, y Uza extendió la mano para sujetar el arca.10Entonces se encendió el enojo del Señorcontra Uza, y lo hirió de muerte porque había puesto su mano sobre el arca. Así fue como Uza murió allí en la presencia de Dios.
11David se enojó porque la ira de Dios se había desatado contra Uza y llamó a ese lugar Fares-uza (que significa «desatarse contra Uza»), nombre que conserva hasta el día de hoy.
12Ahora David tenía miedo de Dios y preguntó: «¿Cómo podré regresar el arca de Dios para que esté bajo mi cuidado?». 13Por lo tanto, David no trasladó el arca a la Ciudad de David, sino que la llevó a la casa de Obed-edom de Gat. 14El arca de Dios permaneció en la casa de Obed-edom por tres meses, y el Señorbendijo a los de la casa de Obed-edom y todo lo que él poseía.

 

1 Crónicas 14

La familia y el palacio de David
1Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David, junto con madera de cedro, así como canteros y carpinteros para que le construyeran un palacio.2Entonces David se dio cuenta de que el Señor lo había confirmado como rey de Israel y que había bendecido su reino en abundancia por amor a su pueblo Israel.
3Luego David se casó con varias mujeres más en Jerusalén, y ellas tuvieron más hijos e hijas. 4Estos son los nombres de los hijos de David que nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón,5Ibhar, Elisúa, Elpelet, 6Noga, Nefeg, Jafía,7Elisama, Eliada y Elifelet.
David conquista a los filisteos
8Cuando los filisteos se enteraron de que David había sido ungido rey de todo Israel, movilizaron todas sus fuerzas para capturarlo; pero le avisaron a David que venían, así que salió a su encuentro. 9Los filisteos llegaron y realizaron una incursión en el valle de Refaim.10Entonces David le preguntó a Dios:
—¿Debo salir a pelear contra los filisteos? ¿Los entregarás en mis manos?
El Señor le contestó:
—Sí, adelante. Te los entregaré.
11Entonces David y sus tropas subieron a Baal-perazim y allí derrotó a los filisteos. «¡Dios lo hizo! —exclamó David—. ¡Me utilizó para irrumpir en medio de mis enemigos como una violenta inundación!». Así que llamó a ese lugar Baal-perazim (que significa «el Señor que irrumpe»). 12Los filisteos abandonaron sus dioses allí, así que David dio órdenes de que fueran quemados.
13Poco tiempo después, los filisteos volvieron y de nuevo hicieron una incursión en el valle. 14Una vez más David le preguntó a Dios qué debía hacer. «No los ataques de frente —le contestó Dios—. En cambio, rodéalos y, cerca de los álamos,atácalos por la retaguardia. 15Cuando oigas un sonido como de pies que marchan en las copas de los álamos, ¡entonces sal a atacar! Esa será la señal de que Dios va delante de ti para herir de muerte al ejército filisteo». 16Entonces David hizo lo que Dios le ordenó e hirió de muerte al ejército filisteo desde Gabaón hasta Gezer.
17Así la fama de David se extendió por todas partes, y el Señor hizo que todas las naciones tuvieran temor de David.

 

.IR ARRIBA

ROMANOS 1:1-17

Saludos de Pablo
1Yo, Pablo, esclavo de Cristo Jesús y elegido por Dios para ser apóstol y enviado a predicar su Buena Noticia, escribo esta carta. 2Dios prometió esa Buena Noticia hace tiempo por medio de sus profetas en las sagradas Escrituras. 3La Buena Noticia trata de su Hijo. En su vida terrenal, él fue descendiente del rey David, 4y quedó demostrado que era el Hijo de Dios cuando fue resucitado de los muertos mediante el poder del Espíritu Santo. Él es Jesucristo nuestro Señor. 5Por medio de Cristo, Dios nos ha dado a nosotros, como apóstoles, el privilegio y la autoridad de anunciar por todas partes a los gentiles lo que Dios ha hecho por ellos, a fin de que crean en él y lo obedezcan, lo cual dará gloria a su nombre.
6Ustedes están incluidos entre los gentiles que fueron llamados a pertenecer a Jesucristo. 7Les escribo a todos ustedes, los amados de Dios que están en Roma y son llamados a ser su pueblo santo.
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.
La Buena Noticia de Dios
8Ante todo les digo que, mediante Jesucristo, le doy gracias a mi Dios por todos ustedes, porque en todas partes del mundo se habla de la fe que tienen en él. 9Dios sabe cuántas veces los recuerdo en mis oraciones. Día y noche hago mención de ustedes y sus necesidades delante de Dios, a quien sirvo con todo mi corazón anunciando la Buena Noticia acerca de su Hijo.
10Algo que siempre pido en oración es que, Dios mediante, se presente la oportunidad de ir por fin a verlos. 11Pues tengo muchos deseos de visitarlos para llevarles algún don espiritual que los ayude a crecer firmes en el Señor. 12Cuando nos encontremos, quiero alentarlos en la fe pero también me gustaría recibir aliento de la fe de ustedes.
13Quiero que sepan, amados hermanos, que me propuse muchas veces ir a visitarlos pero, hasta el momento, me vi impedido. Mi deseo es trabajar entre ustedes y ver frutos espirituales tal como he visto entre otros gentiles. 14Pues siento una gran obligación tanto con los habitantes del mundo civilizado como con los del resto del mundo,con los instruidos y los incultos por igual. 15Así que estoy ansioso por visitarlos también a ustedes, que están en Roma, para predicarles la Buena Noticia.
16Pues no me avergüenzo de la Buena Noticia acerca de Cristo, porque es poder de Dios en acción para salvar a todos los que creen, a los judíos primero y también a los gentiles. 17Esa Buena Noticia nos revela cómo Dios nos hace justos ante sus ojos, lo cual se logra del principio al fin por medio de la fe. Como dicen las Escrituras: «Es por medio de la fe que el justo tiene vida».

 

 

IR ARRIBA

Salmos 9:13-20

Para el director del coro: salmo de David;
cántese con la melodía de «Muerte del hijo».

Te alabaré, Señor, con todo mi corazón;
    contaré de las cosas maravillosas que has hecho.
Gracias a ti, estaré lleno de alegría;
    cantaré alabanzas a tu nombre, oh Altísimo.

Mis enemigos retrocedieron,
    tambalearon y murieron cuando apareciste.
Pues has juzgado a mi favor;
    desde tu trono juzgaste con imparcialidad.
Reprendiste a las naciones y destruiste a los malvados;
    borraste sus nombres para siempre.
El enemigo está acabado, quedó en ruinas eternas;
    las ciudades que arrancaste de raíz ya pasaron al olvido.

Pero el Señor reina para siempre,
    desde su trono lleva a cabo el juicio.
Juzgará al mundo con justicia
    y gobernará a las naciones con imparcialidad.
El Señor es un refugio para los oprimidos,
    un lugar seguro en tiempos difíciles.
10 Los que conocen tu nombre confían en ti,
    porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.

11 Canten alabanzas al Señor, que reina en Jerusalén.[a]
    Cuéntenle al mundo acerca de sus inolvidables hechos.
12 Pues el vengador de los que son asesinados cuida de los indefensos;
    no pasa por alto el clamor de los que sufren.

13 Señor, ten misericordia de mí.
    Mira cómo me atormentan mis enemigos;
    arrebátame de las garras de la muerte.
14 Sálvame, para que te alabe públicamente en las puertas de Jerusalén,
    para que me alegre porque me has rescatado.

15 Las naciones han caído en el hoyo que cavaron para otros;
    sus propios pies quedaron atrapados en la trampa que tendieron.
16 Al Señor lo conocen por su justicia;
    los malvados son presos de sus propias acciones. Interludio de silencio[b]

17 Los malvados descenderán a la tumba;[c]
    este es el destino de las naciones que se olvidan de Dios.
18 Pero aquellos que pasen necesidad no quedarán olvidados para siempre;
    las esperanzas del pobre no siempre serán aplastadas.

19 ¡Levántate, oh Señor!
    ¡No permitas que simples mortales te desafíen!
    ¡Juzga a las naciones!
20 Haz que tiemblen de miedo, oh Señor;
    que las naciones sepan que no son más que seres humanos.Interludio

 

 

 

>

 

Compartir

 

Iglesia Cristiana Centro de Restauración · ICCR · Florencio Varela · Argentina · +54 (011) 4287 4106 · contacto@iglesiarestauracion.com.ar