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¿Se puede correr a pie contra la gente de a caballo? Jeremías hace
una pregunta directa acerca de nuestro nivel de compromiso.
(Jeremías 12:5) La implicación obvia es que si nos cansamos y damos
por vencidos cuando se trata de problemas relativamente sin
importancia, nunca seremos capaces de manejar grandes problemas. Si
tenemos problemas con el dinero para nuestros alimentos, ¿cómo vamos
a ser capaces de manejar las finanzas del Reino? Si no podemos
mantener nuestra propia casa en orden, ¿cómo vamos a gobernar las
naciones?
A veces los cristianos del siglo XXI nos sentimos como si lo
estuviéramos pasando mal. La Iglesia primitiva, sin embargo, sí la
pasaban mal. Ellos sí corrieron con los de a caballo! Pablo elogió a
la fe y la perseverancia de los tesalonicenses, diciendo: "Así que
recibieron el mensaje con la alegría del Espíritu Santo, a pesar del
gran sufrimiento que les trajo. De este modo nos imitaron a nosotros
y también al Señor." (1 Tesalonicenses 1:6).
La presencia de mayores desafíos en nuestra vida no significa que
Dios nos ha dejado, pero sí significa que Él confía en nuestra
capacidad de correr con los caballos. Con la ayuda de Dios, podés
correr más rápido que cualquier reto en tu vida, como Elías hizo
cuando dejó atrás a los caballos de Acab hasta llegar a Jezreel (1
Reyes 18:46).
¡Preparate para un nuevo nivel de compromiso. La carrera a pie quedó
atrás. ¡Los caballos están llegando!
281 días pasaron! Solo quedan 84.
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