|
¡Qué orgullosos y engreídos son los que tratan de oprimir a los
creyentes! Pablo describe acertadamente sus acciones: "Lo que hablan
es repugnante, como el mal olor de una tumba abierta. Su lengua está
llena de mentiras. Veneno de serpientes gotea de sus labios. Su boca
está llena de maldición y amargura. Se apresuran a matar." (Romanos
3:13-15).
Los cristianos no tienen que preocuparse, sin embargo, la arrogancia
de estos malhechores contra los justos incita al Señor a la acción:
"Ahora yo me levantaré...." (Salmo 12:5). El remedio de Dios para
los creyentes perseguidos o derrotados es simplemente que les
suministren las palabras del Señor. La Palabra de Dios es perfecta,
al igual que "la plata refinada en horno, purificada siete veces"
(Salmo 12:6).
En tu batalla, dejá de correr a Dios para quejarte por tu problema.
Encontrá la Palabra que Él te dio para derrotar a tus enemigos,
y levantate en victoria sobre ellos. Otros consejos puedes ser
útiles, pero sólo la Palabra de Dios pondrá al diablo a volar, ya
que ella es "la espada del Espíritu" (Efesios 6:17). Usá la espada
del Espíritu de Dios, y mirá a tus enemigos huir aterrorizados!
196 días pasaron! Quedan 169.
|